
Escribe: Itxaso Martinez • Coaching-Psicología
Cada día, la vida, como un caballo salvaje, nos hace la misma pregunta ¿me llevas o te llevo? La gran mayoría de las personas que acuden a mi despacho tienen una característica común: su insatisfacción por el lugar donde les ha llevado ese caballo.
Generalmente, basta revisar sus valores personales para encontrar el origen de esa insatisfacción: ese lugar le lleva a comportarse en contra de lo que realmente le importa.
Recuerdo cuando, con 18 años, me preguntaron acerca de cuáles eran mis valores: ¡tuve que buscar el significado en el diccionario! Y tú, ¿conoces ya cuáles son los tuyos?
Permíteme invitarte a hacer un ejercicio: relájate unos instantes y piensa en cómo te gustaría ser recordado cuando mueras. ¿Qué te gustaría que dijeran de ti, tu familia, tus amigos, tus vecinos, etc?
Y, ahora, dime ¿estás viviendo de acuerdo a eso que pretendes?, ¿estás plantando las semillas del jardín por el cual te gustaría ser recordado?, ¿tocas la música por la que quieres que te recuerden?
Si lo haces, ¡enhorabuena! Si no, ¡nunca es tarde para empezar a hacerlo! Coge las riendas de tu vida: ¿qué vas a hacer hoy, que marque la diferencia, para acercarte a ese camino tan importante para ti?, ¿y mañana? ¿Qué pensarás, verás, oirás y sentirás cuando lo consigas?
Anímate a vivir al fin la vida que deseas, porque la felicidad es un viaje, no un destino.
