domingo, 7 de junio de 2009

GLADYS DEL ESTAL. UN SIMBOLO

En un emotivo homenaje se ha celebrado el 30 aniversario de la muerte de Gladys Del Estal, activa militante ecologista. Con un importante número de asistentes se rindió homenajea nuestra vecina de Egia, cuyos datos recoge la Wikipedia: "Su muerte se produjo en el transcurso de la commemoración de el Día de la Tierra, que se concretaba en esta ocasión en la paralización de la central nuclear de Lemóniz, contra el Plan Energético Nacional (que contemplaba la puesta en funcionamiento de una amplia red de centrales nucleares) y contra el Polígono de tiro de las Bardenas,1 el 3 de junio de 1979 en Tudela (Navarra, España) por un disparo de la Guardia Civil a bocajarro".
"Los hechos que llevaron a la muerte de Gladys hay que encuadrarlos en la difícil situación en que se encontraba la llamada Transición española, tres años después de la muerte del General Franco, con intentos de involución desde sectores del régimen anterior y otros de signo opuesto que buscaban una ruptura total con la Dictadura. Cualquier concentración de masas, era aún mirada con suspicacia o incluso con verdadera animadversión por los primeros, y aunque la Constitución había sido ya promulgada, todavía subsistían formas dictatoriales e incluso instituciones, o como mínimo integrantes de las mismas, que se resistían a un cambio en sentido democrático".
"Esto era especialmente claro en Navarra y en la actual Comunidad Autónoma Vasca, que entonces debatían la conveniencia de unirse en una Comunidad Autónoma común, postura no defendida desde el Gobierno español. En esa situación, se produjeron graves sucesos en los años anteriores, en algunos de los cuales se vieron además involucradas personas pertenecientes a cuerpos de seguridad, como los sucesos de Montejurra en 1976, los acaecidos en la Semana pro-amnistía de mayo de 1977 o la actividad de los Guerrilleros de Cristo Rey en Pamplona, con actividad de miembros de las fuerzas de seguridad o los acaecidos en los Sanfermines de 1978".
"La convocatoria de la marcha del 3 de junio, que iba a seguir a la concentración autorizada, en la que además se pensaba entrar en un terreno militar, hizo que se respondiera desde el Estado, con una nutrida presencia policial que tomó en la práctica la ciudad de Tudela, próxima al Polígono de Tiro".